El valor de la convivencia es uno de los aspectos más
importantes en la formación de los alumnos del Colegio
Claret de Aranda. Entendemos la educación de este valor
como básica en el proceso de socialización del
individuo que el día de mañana contribuirá
de forma activa a la construcción de nuestra sociedad.
El aprendizaje de la convivencia, de un determinado modelo
de convivencia es inherente a cualquier proceso educativo.;
el aprender a convivir en un marco de reglas determinadas
es una de las funciones asignadas a la educación tanto
en los marcos familiares como en los sistemas educativos formales.
La mejora de la convivencia en el ámbito escolar es
una preocupación que cada día adquiere mayor
importancia en la sociedad, sobre todo si esta convivencia
se ve alterada por situaciones de conflicto cuyos efectos
se dejan ver y sentir en todos los miembros de la comunidad
educativa.
El interés por la convivencia de nuestro Centro, pone
de manifiesto en ocasiones la existencia de alumnos/as que
presentan determinadas alteraciones del comportamiento, siendo
posiblemente uno de los aspectos que nos suscitan mayor preocupación,
debido a la importante repercusión que tienen, tanto
para el propio alumno/a, como para sus compañeros al
acentuar la conflictividad provocando un deterioro de la convivencia
en el Centro
Desde hace ya varios años desde nuestro Centro se intenta
dar una respuesta, tanto a la administración partiendo
de su propia normativa (después expuesta), con proyectos
de innovación, de formación, seminarios, etc.
como a los profesores y alumnos/as que necesitan tener un
clima de convivencia libre de presiones personales en lo físico,
y tolerante en lo ideológico para poder desarrollar
con total naturalidad y tranquilidad, su labor educativa.
Nuestro Plan de Convivencia surge a partir de la inquietud
del equipo docente, por intentar buscar de forma colectiva
acciones que desde un punto de vista del respeto, mejoren
la convivencia haciendo de este nuestro Centro un espacio
de participación y de relación respetuosa con
el fin de conseguir entre todos una cultura de centro basada
en el aprendizaje de y para la convivencia. Educar para la
convivencia no requiere el uso de estrategias muy diferentes
de las empleadas para el aprendizaje de otros contenidos curriculares.
Los alumnos/as aprenden haciendo, no basta con una sesión
para adquirir las habilidades básicas para la convivencia,
sino que se precisa del esfuerzo, de la constancia y de la
planificación adecuada para lograr los objetivos propuestos.
Esta concepción de la educación en la convivencia
es parte de la formación integral que el Colegio pretende
para sus alumnos y alumnas, en sintonía con el Humanismo
cristiano y con la Declaración de los Derechos Humanos
(Ideario, Art. 6).
El Colegio Claret pretende potenciar valores evangélicos
y actitudes cristianas que favorezcan la creación de
un clima de convivencia adecuado, por lo que la educación
en este ámbito de la vida personal y colegial debe
ser considerada como cuestión prioritaria para el conjunto
de los alumnos y las alumnas del Colegio.
Para lograrlo y desde la perspectiva de este Plan, pretendemos
fomentar aquellos valores que tienen que ver con la convivencia
(Ideario, artículo 18):
- La libertad personal como condición inherente a toda
persona, que desde la búsqueda de la verdad, forja
la conciencia moral en el dominio de sí mismo y en
la autonomía para tomar decisiones propias.
- La reflexión, el examen de la propia vida y de sus
motivaciones, la profundidad y la apertura al propio misterio
personal en su historia y en su futuro.
- La voluntad, la autodisciplina, el esfuerzo, el amor al
trabajo, la constancia, el afán de superación.
- El saber, el conocer, la cultura. La adquisición
de técnicas y hábitos de trabajo intelectual.
La reflexión crítica sobre la información.
La preocupación por la propia formación en todos
los ámbitos: académico, cultural, religioso,
moral, social, ...
- La honestidad y la responsabilidad, la asertividad, la autoconciencia
de ser sujeto de deberes y derechos, el trabajo por el respeto
de la dignidad propia y ajena por medios democráticos.
- Aceptación del prójimo y respeto a su persona,
por encima de toda ideología, interés o convicción.
El diálogo, el perdón, el amor a todos, incluso
al enemigo, la caridad, la misericordia y la compasión.
- La paz y no violencia como talante personal y como compromiso
social.
- El compromiso social y la participación responsable
en la vida de la sociedad, también desde el voluntariado
en la práctica de la gratuidad y del servicio desinteresado,
buscando el bien común por encima de cualquier interés
particular.
- La aceptación del pluralismo racial, cultural, político
y religioso en los valores que favorecen a la persona y su
dignidad, y la valentía para vivir y confesar las propias
ideas, convicciones y valores en nuestra sociedad democrática.
- El empleo del tiempo libre y del deporte para la relación
amistosa, la convivencia, la formación social y personal
- El buen gusto y las buenas formas en el trato a las personas,
la corrección en el lenguaje, el orden y el cuidado
de las cosas.
Para la transmisión de estos valores,
el Colegio opta por distintas opciones metodológicas,
algunas de ellas vienen reflejadas en nuestro documento de
referencia, el Ideario ( Art. 19):
- La labor educativa es tarea de todos los agentes de la comunidad
colegial. Por ello, y dada su importancia cuidamos la red
de relaciones entre los distintos miembros.
- La educación implica adaptación al alumno,
a su ritmo y peculiaridades personales y, simultáneamente,
por parte del alumno se pide un esfuerzo por hacer su propia
síntesis de ideas, valores y vida. Con una relación
cercana y sencilla potenciamos las cualidades personales de
cada uno. Cultivamos la metodología activa, la acción
tutorial y el acompañamiento personal.
- Los valores del Reino y la fe personal en Jesucristo se
van educando en el clima colegial y en una serie de iniciativas
propias del colegio claretiano.
- Promover el trabajo en equipo en sus diversas formas, favorecer
la implicación en la vida del Centro y su entorno,
y animar a trabajar en iniciativas de cooperación y
solidaridad.
- El Colegio Claretiano supera los márgenes impuestos
por el horario lectivo. Junto con las actividades propias
del currículo académico y las que el Proyecto
Pastoral marca, también cultiva los valores propuestos
en el Ideario por medio de otras actividades extraescolares.
- Una manera de educar que, desde el interés y la motivación
constantes, consigue que el alumno sea feliz en cada momento
de su vida escolar.
La convivencia no puede entenderse sin la
colaboración familia – Colegio. Para ello, el
Colegio busca crecer en la relación familia-escuela.
La intensificación de esta relación ha de estar
caracterizada por la comunicación, la confianza, la
colaboración, la comprensión y el conocimiento
mutuo. Este Plan de Convivencia que forma parte del Proyecto
Educativo, es fuente de concreciones que se ponen en marcha
para lograr los objetivos que se proponen. Así, es
tarea posterior desarrollar acciones y actividades temporalizadas
y encuadradas en la Programación General Anual. Por
ejemplo: Acciones de acogida e interculturalidad, Plan de
Acción Tutorial que se define cada curso, Acciones
para la mediación y Educación para la Paz, acciones
concretas para potenciar la relación Familia –
Escuela, acciones de Solidaridad y Desarrollo global, acciones
para la Formación de miembros de la Comunidad Educativa,
acciones y actividades para la prevención.
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Una
Convivencia pacífica y encaminada a conseguir
el bien del grupo es uno de los valores fundamentales. |
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