TEMA 1: Formación y estructura de huesos y músculos.
   
 
EL HUESO :
 

INDICE:


El hueso, en contra de lo que suele creerse, es una estructura con una enorme vitalidad. Las ideas preconcebidas que nos llevan a considerarlo como materia inerte, quizá surgen de la capacidad que los huesos posee de perdurar más allá de la muerte, cuando los demás tejidos corporales, en condiciones normales, ya han desaparecido.

Otra idea que suele conducir al concepto de hueso inerte, es el hecho conocido de contar en su composición con muchos minerales, es decir, materia inorgánica. De hecho, el 70% del peso óseo es atribuible a los minerales, principalmente calcio y fósforo, pero también hierro, magnesio, sodio, potasio, flúor y cloro. No obstante, en este aspecto como en otros, el hueso interacciona con el resto del organismo, cediendo o acumulando minerales según las necesidades del momento, de modo que si llevamos una vida activa, que incluya una cierta dosis de actividad física, el hueso almacena grandes cantidades de calcio; sin embargo, si nuestra vida es sedentaria, o por algún motivo debemos permanecer con todo o parte del cuerpo inmovilizado, o quizá somos astronautas y no estamos sometidos a la acción de la fuerza de la gravedad, el hueso cede ese calcio que "no necesita" para su funcionamiento habitual, y se descalcifica, llegando a aparecer la osteoporosis.


Conductos de Havers
El hueso y concretamente el tejido óseo que lo forma, no sólo está vivo, sino que es uno de los tejidos más "vitales", de hecho conserva la capacidad embrionaria de regenerarse, en el pleno sentido de la palabra, es decir generarse a sí mismo nuevamente, capacidad sin embargo perdida por otros tejidos de cuya vitalidad no dudamos, como por ejemplo el tejido nervioso cerebral o el tejido muscular del corazón. La curación de las fracturas es una demostración práctica de esa gran vitalidad ósea. Es evidente que bajo ciertas circunstancias los huesos se rompen, pero si se ponen los medios adecuados, los propios huesos resuelven dichas roturas o fracturas, y pasado un cierto tiempo no existe cicatriz ósea que indique el percance ocurrido, lo cual no podemos decir de las heridas que sufrimos en la piel.

OSTEOGÉNESIS Y OSTEOLISIS

Al proceso de formación del hueso se le denomina osteogénesis. Las células encargadas de "crear" hueso reciben el nombre de osteoblastos. Estos osteoblastos tienen la propiedad de fijar calcio en su membrana haciendo a esta rígida. Al finalizar el proceso a estas células se les denomina osteocitos que unidos a otras células y junto con el colágeno confiren al hueso su dureza. Cuando un ostocito envejece y deja de cumplir su misión este es destruido por otra célula denominada osteoclasto y el proceso vuelve a funcionar con un nuevo osteoblasto. Cuando el proceso de regeneración y fijación del calcio se desequilibra el hueso presenta zonas sin materia quedando parecido a la piedra pómez. Cuando esto se produce se le denomina osteoporosis.

Imagen al microscopio digital que muestra osteocitos y osteoblastos
Imagen al microscopio digital que muestra osteocitos y osteoclastos
Copyright Israel Delgado Domínguez 2006